Manifiesto para la Regulación Integral del Cánnabis

1. En el marco medicinal

La ciencia avala la eficacia de los tratamientos con cánnabis. Existe un vasto cuerpo científico que apoya las tesis de la eficacia del cánnabis para paliar varios síntomas derivados de numerosas dolencias. Dentro de estos síntomas encontramos por ejemplo el dolor neuropático, musculoesquelético e inflamatorio, espasticidad derivada de daño cerebral (como ocurre en la esclerosis múltiple), anorexia, control emético, insomnio, etc.

2. Por el avance en conocimientos científicos.

Únicamente despenalizando esta planta se podrán realizar estudios científicos significativos, ya que de este modo se podría estudiar libremente sus propiedades y minimizar sus riesgos. En la actualidad, existen numerosos estudios en curso, por ejemplo en Israel, investigando la eficacia de varios cannabinoides, ya no como tratamiento paliativo, sino como tratamiento curativo de cáncer.

3. La libertad de elección de tratamiento es un derecho del paciente basado en el principio bioético de autonomía volitiva por la dignidad de las personas.

Para muchos pacientes que están siguiendo tratamientos con cánnabis porqué han elegido libremente dicho tratamiento, y no otro, se está vulnerado un derecho básico. Existe un gran número de pacientes que obtienen mejores resultados para sus dolencias mediante tratamiento con cánnabis que con los medicamentos al uso, por lo que al prohibir el acceso al cánnabis a estos pacientes se está vulnerando el derecho básico a la salud. Otro gran porcentaje de pacientes directamente desconocen la posibilidad de tratar sus dolencias con cannabinoides, por lo que vulneramos el derecho a la información de los pacientes sobre los posibles tratamientos eficaces que tienen a su disposición.

4. Facilitar el acceso a la sustancia de calidad.

Ya demostrada su eficacia sobre diferentes dolencias y expuesto el derecho de autonomía de elección de tratamiento del paciente, no debemos, ni es ético abandonar a los pacientes a su suerte a la hora de buscar su tratamiento con cánnabis, ya que habitualmente acaban comprando el mercado negro. Esto a parte de estar forzado a una persona ajena a esos contextos a entrar en un terreno “oscuro”, normalmente estas personas no reciben la variedad que necesitan para su dolencia particular.

5. Derivado de lo expuesto en el punto 4. El papel que están jugando las asociaciones cannábicas es de gran importancia.

En ellas los pacientes pueden recibir la información que necesitan y elegir si quieren iniciar un tratamiento con cannabinoides. En caso afirmativo, desde la asociación se recomiendan la/las variedades adecuadas y se obtiene una continuidad, seguridad y control en el tratamiento. Dentro del marco de uso lúdico del cánnabis, las asociaciones juegan un papel crucial contra el narcotráfico, no dando lugar a mafias ni organizaciones al control del cánnabis, sino otorgando dicho control a los usuarios, no se aplica una ley de oferta y demanda sino que existe oferta a raíz de la demanda. Otro punto importante dentro de las asociaciones, ya sea para Decálogo Regulación Integral del Cánnabis lúdicos como terapéuticos, es que se tiene la seguridad de que la sustancia no está adulterada (ya sea planta o extracción). Por otro lado en las asociaciones se implementan políticas de prevención de riesgos, en la medida de lo posible, para minimizar los posibles efectos dañinos del cánnabis.

6. Según el informe anual del Observatorio Europeo de Drogas y Toxicomanía (OEDT) 2016, se observa que España se encuentra entre los países de la UE con mayor índice de consumo de cánnabis

Siendo la sustancia ilegal más comúnmente utilizada en el país (29,1%) y con una tendencia ascendente. El cánnabis es la segunda droga que más se consume a diario (1,8%), situada entre el tabaco (8,9%) y el alcohol (1,7%). Con estos datos podemos inferir que el cánnabis es una sustancia de uso habitual, con lo que se puede considerar una droga socialmente aceptada como pueden ser el alcohol o el tabaco. Por ello se considera necesaria su regulación.

7. Un hecho que suele preocupar a la hora de regular el cánnabis es la posibilidad de un incremento del consumo, sin embargo, la experiencia en otros países cuenta lo contrario.

Por ejemplo en Colorado, donde se legalizó el consumo de cánnabis para fines médicos y lúdicos, se ha podido observar un descenso de un 4% en el consumo de cánnabis entre jóvenes desde 2009. En Holanda, donde se despenalizó el consumo de cánnabis en los años 70, tienen menores niveles de consumo que otros países donde está penalizado. De hecho en Holanda consumen un 5% de las personas de entre 15 y 64 años, muy por debajo de la media española (fuente OEDT), incluso se consumen menos drogas “duras” que en el resto de Europa, dado que la fácil disponibilidad del cánnabis hace que los usuarios no busquen otras sustancias de más difícil acceso.

8. Regulando el cánnabis estamos luchando contra el mercado negro y la delincuencia.

Siguiendo el ejemplo de Colorado, se ha observado una reducción de la delincuencia. Un hecho curioso, es que se han observado una menor incidencia de violencia machista entre consumidores de cánnabis que entre aquellos no consumidores.

9. Al regular en cánnabis, y con ello las asociaciones cannábicas, se está fomentando el desarrollo local de la economía, ya que numerosas personas que actualmente se encuentran en situación irregular de empleo, podrán ser reguladas y con ello pasarían a pagar los impuestos pertinentes, y formar parte de la población activa.

Del mimo modo se deberán gravar impuestos sobre el cánnabis y sus derivados para que de esta forma revierta sobre la economía del País Valencià. Sin embargo, en esta línea y por motivos compasivos, se espera de ustedes que los impuestos aplicados en el cánnabis para el tratamiento terapéutico sean menores a aquéllos destinados al uso lúdico, ya que muchos enfermos necesitan cantidades superiores al consumo lúdico habitual.

10. Un punto muy importante dentro de la regulación del cánnabis es la autogestión, ya sea mediante las asociaciones como de forma individual.

¿Esto qué significa? que el autocultivo sea legal. La legalización del autocultivo es deseable ya que algunos usuarios necesitarán una planta muy ajustada a sus demandas, así como la posibilidad de que esa persona no tenga suficiente capacidad económica para pagar el cánnabis que consuma ya que se espera un incremento en el precio tras el gravamen de impuestos. Pero, si una persona no tiene capacidades, tiempo, espacio o padece alguna condición discapacitante, que una asociación cannábica, donde el cultivo es compartido, pueda facilitarle cánnabis adecuado a sus demandas y/o necesidades.